Disyuntiva.

Estudiar o no estudiar. He ahí el pinchi dilema.
Es cierto, desde pequeñitos nos inculcan la idea de que tenemos que estudiar para poder ser alguien en esta vida, porque es cierto, si no estudias hay muchas posibilidades que te cargue la rechingada y termines construyendo casas, vendiendo paletas o peor aún, detrás de un pingüino con llantas vendiendo bon-ices’es a fuera de una escuela. Bueno no, nada en contra de los bon-ice men, pero es evidente que todos tienen en mente ser parte del estereotipo del trabajo medianamente cómodo de oficina y corbata. No nos hagamos pendejos.
Sin embargo, tener escuela no es sinónimo de éxito ni mucho menos, se dice que hay muchos profesionistas vagando en el limbo del desempleo y que de nada les valió haber cursado una licenciatura durante 4 o 5 años al momento de ser entrevistados para pujar por un empleo, probablemente haya excepciones, como todo en la pinchi vida, pero fuera de ellas es simplemente la sabia ley del monte aplicada en la maravillosa vida diaria. El más fuerte se chinga al más pequeño. No hay más.
Cuando cursaba mi carrera me dio por seguir estudiando, esto es, a diferencia de muchos de mis compañeros, yo quería hacer una maestría y posteriormente un doctorado, pertenecer al gremio de los señores que tienen una oficina en un centro de investigación con un pizarrón lleno de formulas, demostraciones, evaluaciones y demás, un madral de libros apilados esperando para ser consultados, un periodo de tiempo a punto de acabar para publicar mi próximo artículo y un puño de esclavos para desarrollar mis investigaciones.
Esa es la vida que quería, quizás todavía haya algo de aquella inquietud en mi, mi ego es algo qué difícilmente se puede esconder debajo de un tapete, pero en los últimos días mis ideas han sufrido un cambio que pone mi futuro detrás de un lente difuso.
La mayoría de mis amigos egresados ya son económicamente activos, probablemente no tengan una pizca de ambición y piensen que pasarán el resto de sus días en el empleo que ahora tienen, pero ya pueden pagar sus pedas, moteles y demás suvenires coquetos.
Creo que estoy ante el nacimiento de una nueva idea en mi vida, más bien un cambio de óptica, prostituirse con la iniciativa privada puede no ser tan malo después de todo, hacer a alguien más rico de lo que ya es un deporte muy practicado hoy en día. Y a mí me gustan un chingo los deportes.
Este mes empezaré los trámites para solicitar una beca con Conacyt, honestamente no veo absolutamente nada detrás de los sentimientos encontrados con respecto al resultado, si me la pelo tengo un plan de emergencia en mente, si resulto pasarle por encima a los 75 cabrones que van a mandar a la chingada, la verdad, no sé que vaya a pasar, pero tendré 2 años muy buenos para pensar en un maravilloso plan. 

5 comentarios:

LOLA dijo...

QUE TUS CONOCIMIENTOS TE SEPAN ILUMINAR.

LOLA CIENFUEGOS

Æronath dijo...

Fuck yo tengo ya 6 anios estudiando mi carrera, pero para poderla terminar tengo ke trabajar. y me cagan los que salen y no saben hacer ni madres, pero ahi estan en un trabajo donde les pagan nomas porque tienen el tiempo...
pero nomas que termino hijos de p!!

Rich dijo...

LOLA:
Corre LOLA, corre.
Tu comentario sonó muy starwaresco, Que la fuerza te acompañeNo obstante, gracias por la visita y el comentario.

Æronath:
Yo siempre he admirado a las personas que se rompen la madre trabajando y estudiando.
Algún tiempo lo hice, después el dinero fácil de la escuela me sedujo.
Cuida tu trabajo, en tiempos de crísis está cabron encontrarlo.

AL dijo...

el estudio es como la publicidad, te da una oportunidad mayor de vender, pero si tu producto es bueno.....puedes ser el mejor bon-ice man

CállateTú dijo...

:)

Beso, mi Rich.